CONSEJOS ESPECÍFICOS
La entrevista de trabajo online tiene “puntos de fuga” que desaconsejan hacer todo el proceso a distancia
- Durante la videoconferencia, desaconseja “gesticular con los brazos” y recomienda situar el panel en el que aparecerá el interlocutor cerca de la cámara del dispositivo
lunes 06 de julio de 2020, 16:09h
Actualizado el: 07/08/2020 08:19h
La movilidad de la población, las posibilidades tecnológicas y, en los últimos tiempos, el confinamiento y la multiplicación del régimen del teletrabajo parecen haber puesto las bases para que se consolide la fórmula de la entrevista de trabajo online. Según explica la técnica del Servicio de Orientación Profesional de la Universitat Abat Oliba CEU (UAO CEU), Ruth Llopis, la entrevista online tiene indudables ventajas. Desde el punto de vista de la empresa, la opción digital flexibiliza el proceso de selección y reduce costes. Al entrevistado, le permite también un mayor margen de maniobra y le abre la posibilidad de hacer la entrevista desde su casa, “en un ambiente controlado, sin tener que enfrentarse al hecho de ir a un sitio desconocido”.
Sin embargo, esta especialista desaconsejaría a ambas partes -empleador y candidato- realizar todas las fases de la selección de forma telemática. La razón es que, por mucho que se haya afinado la tecnología, en la conversación online hay inevitables “puntos de fuga” por donde se escapa información clave para la toma de decisión final.
En este sentido, “todos salen perdiendo”. Como describe Llopis, el entrevistador se pierde detalles clave como “la forma de caminar, la manera de entrar en la sala, cómo se sienta…”. Desde el punto de vista de la empresa, lo tiene claro: “no me atrevería a contratar a nadie al que sólo haya entrevistado por videoconferencia”. Pero los puntos de fuga no sólo son el sumidero de percepciones indispensables para el encargado de hacer la selección, la persona que opta al puesto también deja de acceder a información muy valiosa de la organización y las personas que la componen. A este respecto, recuerda la especialista de la UAO CEU que “el candidato tiene la obligación de sacar el máximo de información de la entrevista”.
Sin ‘feedback’ no hay aprendizaje
La videoconferencia, al “dificultar que se establezca ‘feedback’ entre las partes”, impide al candidato formarse una opinión de cómo ha ido la entrevista. Se trunca también así el aprendizaje que representa implicarse en un proceso de selección. Las lecciones extraídas de la experiencia son fundamentales en este campo, pero si no podemos saber con certeza cómo ha encajado la otra parte nuestras respuestas, “costará mejorar y aprender”.
Desde luego, pierden mucho aquellas personas con facilidad para “ser encantadoras”. “En el cara a cara siempre será más fácil desplegar mis puntos fuertes”. Y, lejos de lo que pudiera pensarse, el formato online tampoco ayuda necesariamente a los tímidos, explica esta experta.
Todo lo dicho lleva a Llopis a concluir que, si bien el factor online introduce interesantes opciones para el proceso de selección, “siempre llega un momento en el que hay que verse en persona. La entrevista personal nunca puede ser sustituida”. Por este motivo, le parece “horrible” la fórmula del cuestionario al que hay que contestar con respuestas grabadas, recurso que ya emplean algunas empresas.
Consejos específicos
Aparte de la comodidad de conectar desde el propio domicilio, la conexión por vía digital proporciona otras pequeñas ventajas al entrevistado. Por ejemplo, puede contar con información a mano sobre la empresa o sobre las cuestiones que se quieran plantear al entrevistador. “Sin abusar, porque al final se acaba notando si estamos pendientes de otra cosa, pero nos podemos relajar por el hecho de tener documentación a mano”, destaca la experta de la UAO CEU.
La preparación de una entrevista online comparte puntos esenciales con la presencial. Hay que tener claro “qué piden, saber dónde vas a ir, quién te va a hacer la entrevista y tener claro qué requisitos cumples y cuáles no y con qué argumentos vas a defender las carencias”. A este eje principal, hay que añadir algunos aspectos específicos del contexto digital. Llopis recomienda “asegurar la conexión y hacer pruebas con la aplicación elegida”. Además, hay que “cuidar la privacidad” para evitar interferencias imprevistas durante la conexión (como la irrupción de convivientes o de mascotas, por ejemplo) y también prestar atención “a los fondos, de forma que se proyecte una buena imagen”.
Durante el desarrollo de la videoconferencia, desaconseja “gesticular con los brazos” y recomienda situar el panel en el que aparecerá el interlocutor cerca de la cámara del dispositivo. “Así tendrá la sensación de que le hablamos directamente”.