El descontento por parte de los empresarios y las asociaciones que los representan no se ha hecho esperar. La Asociación Nacional de Centrales de Compra y Servicios, Anceco, ha mostrado su preocupación al tratarse de una medida que podría suponer el cierre de muchas empresas, la pérdida de miles de puestos de trabajo y la continuidad del servicio a la sociedad prestada por el comercio de proximidad y los mayoristas de cada sector.
“Con este anuncio del Gobierno tememos que cientos de miles de trabajadores no puedan alargar sus ERTE, que decenas de miles de empresarios y autónomos, por el simple hecho de no estar ligados al turismo, vean como nunca volverán a levantar sus persianas. Sabemos que es una medida que obligará a que empresas de hostelería, transporte o comercio cierren para siempre, desapareciendo las tiendas de ciudades y municipios y provocando hasta 500.000 desempleados en los próximos meses”, ha expresado Jordi Costa, presidente de Anceco.
Si este plan se termina llevando a cabo, sectores especialmente afectados por la pandemia, como lo son la hostelería, la restauración o el comercio, serían excluidos en el proceso de ampliación de los ERTE. “No aceptamos que en este país existan empresas de primera y de segunda, representamos a pequeñas y grandes empresas, así como a trabajadores autónomos y reclamamos que no se sectorialice y se proteja a las empresas que lo necesiten”, ha explicado Jordi Costa.
“Aplicar el plan discriminatorio generará tensiones, generará un bloqueo en la negociación y provocará previsiblemente el aumento de los concursos de acreedores, hasta los 150.000, durante 2021 y 2022, tres veces más que los que se han producido en los últimos 17 años”, ha añadido.
Anceco reivindica, teniendo en cuenta lo más conveniente y justo para el entramado empresarial, que se prorroguen los ERTES para todos los sectores y empresas que lo necesiten hasta abril de 2021; la aplicación de medidas que aporten liquidez a las empresas, pero sobre la base de subvenciones, no a través de créditos; y la puesta en marcha de un programa normativo que fomente el consumo, por ejemplo bajando el IVA dos puntos como ha hecho Alemania.
Asimismo, a medio plazo, la Asociación Nacional de Centrales de Compra y Servicios considera que debería dictarse una nueva ley de arrendamientos comerciales y desarrollarse un plan estratégico para relanzar y renovar el comercio en cuanto a digitalización, internacionalización, dimensión, etc.