Sin embargo, hay uno de capital importancia al que las empresas tecnológicas financieras deben enfrentarse para sobrevivir: su monetización. En un estudio llevado a cabo por KPMG en UK, solo el 6% de las Fintech analizadas cubrían gastos o eran rentables. El 84% de las Fintech encuestadas declararon un incremento de sus pérdidas. El rápido crecimiento de las Fintech propio de su modelo de negocio disruptivo, debe materializarse en un negocio con una fuente de monetización sostenible y rentable para dejar de depender de continuas inyecciones de liquidez.
Este no es solo un reto exclusivo de las Fintech. Los bancos están reaccionando y también están buscando nuevas fuentes de monetización. Por ejemplo, las entidades bancarias españolas más importantes comenzarán a cobrar nuevas comisiones por tener una cuenta con ellas siempre que no tengas domiciliada la nómina. Banco Santander aplica comisiones de hasta 240 euros en función de los productos que se tienen contratados.
¿Cómo monetizan las Fintech B2C?
Principalmente existen 5 formas que aportan ingresos:
- Los préstamos son la mayor fuente de ingresos de una fintech y el que más beneficio da. Dentro de esta categoría destacan los préstamos hipotecarios y los créditos al consumo. Estos últimos cobran especial importancia en estos meses venideros, ya que se convierte en una herramienta financiera necesaria para la recuperación económica. Sin embargo, la banca anuncia una reducción de este tipo de créditos para empresas y particulares. Ante esta situación, los préstamos online, ya sea para productividad, para el consumo o para hipotecas, son una alternativa cada vez más solicitada debido a las restricciones impuestas por la banca tradicional. En España, la empresa financiera de más rápido crecimiento según el ranking FT1000 es ID Finance, Fintech especializada en ofrecer servicios financieros digitales que utilizando la tecnología es capaz de tomar decisiones financieras y conceder de forma automatizada préstamos de forma sostenible y responsable.
- En un modelo de negocio freemium el cliente puede utilizar de forma gratuita muchos servicios. Sin embargo, cuando el cliente quiere acceder a servicios más específicos debe pagar por ello. Es una manera efectiva de que el cliente se dé de alta en un producto o servicio y que lo pueda probar sin coste. Sin embargo, comporta ciertas dificultades. Es el caso de Revolut. La Fintech británica lanzó su modelo premium a partir de 7,99 euros mensuales. Con este pago, el cliente obtiene ventajas como la retirada de hasta 400 euros en cajeros de todo el mundo sin comisiones, un seguro de viaje y políticas de devolución de dinero que protegen al cliente ante compras.
- La tasa de intercambio es otra fuente de ingresos y se genera cuando el cliente realiza una operación con su tarjeta. Monzo, N26 o cualquier neobanco tiene un incentivo a que sus tarjetas se utilicen para realizar compras ya que por su uso se llevan una pequeña comisión. Cuantos más clientes utilicen regularmente sus tarjetas más ingresos generan.
- El marketplace para las finanzas todavía no está tan desarrollado como el de restauración o hotelero, pero es un modelo de negocio que algunas Fintech están explorando. Un ejemplo reciente de éxito es la Fintech de Kazajstán Kaspi. Tanto es así que en octubre entraron en la Bolsa de Londres. Este modelo de negocio sirve a los kazajos para pagar facturas, acceder a ayudas gubernamentales y para devoluciones. Lo que comenzó siendo un banco, actualmente es ahora un e-commerce y un servicio de pago entre particulares que ha roto la frontera de su país para crecer de forma internacional. No solo eso, también poseen los mayores portales inmobiliarios y de venta de coches de todo el país.
- Otra fuente de ingresos es el servicio de bróker. Fintechs como Robinhood le vende las órdenes de compra y venta de acciones de sus clientes a un trader más grande y recibe una comisión por ellas. A esto se le llama pago por flujo de órdenes. Sólo en el primer cuatrimestre de 2020 esto le generó más de 100 millones de dólares. Además, la Fintech obtiene más fuentes de ingresos a través de servicios freemium lo que ha llevado a esta Fintech a estar valorada en más de 11.000 millones de dólares.
Puede que sea más fácil valorar las formas que tiene una Fintech B2C de monetizar su modelo, pero no debemos olvidar las compañías enfocadas al B2B o al B2B2C que también son exitosas y rentables. Uno de estos casos es el de Blend. La Fintech ayuda a las empresas financieras a agilizar el recorrido que realiza el cliente desde la contratación de un producto bancario hasta su finalización. Su plataforma de préstamos digitales es utilizada por más de 285 entidades financieras. A comienzos de este 2021, Blend ha conseguido duplicar su valoración en apenas 5 meses al llegar a los 3.300 millones de dólares después de cerrar una ronda de financiación de 300 millones de dólares.