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RECONOCIMIENTO IMPLÍCITO DE KOSOVO

El fútbol es el fútbol

El fútbol es el fútbol
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· Por Sara López Martos, experta en organización de eventos institucionales, congresos y presentaciones corporativas

domingo 04 de abril de 2021, 10:06h
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Finalmente, el partido entre España y Kosovo tuvo lugar el miércoles pasado dando así por zanjada una polémica que llevaba flotando en el ambiente durante días. Las dudas se disiparon in extremis, justo en el momento del partido ya que no se sabía si se escucharía el himno de Kosovo y si al final ondearía su bandera en el Estadio Olímpico de La Cartuja. Estimo que este artículo es muy interesante a nivel de protocolo, ya que la cuestión en este encuentro tan polémico era si pesarían más las cuestiones diplomáticas o las deportivas. Muchos pensarán que al final ha ganado el deporte; sin embargo, yo creo que se ha acabado imponiendo una solución intermedia o, si ustedes lo prefieren, diplomática (sin entrar a valorar la idoneidad o no de la misma).

Considero importante empezar el artículo poniendo en antecedentes a los lectores sobre la situación a nivel de relaciones internacionales con el fin de poder dibujar un marco más clarificador de los acontecimientos. Kosovo declaró la independencia unilateral de Serbia en 2008 y desde entonces hay algunos países, entre ellos España, que no reconocen dicha independencia. Esta falta de reconocimiento no ha impedido que Kosovo fuera admitida como miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), de la FIFA y de la UEFA en 2016. Lo que conlleva asumir los mismos derechos y obligaciones que el resto de miembros de las citadas organizaciones. Asimismo, Kosovo lleva participando en competiciones olímpicas desde 2014 y en competiciones propiamente futbolísticas desde 2016.

Teniendo en cuenta que en el caso tratado en este artículo estamos hablamos de una competición internacional, dado que se jugaban la clasificación para el Mundial de 2022, ¿debe España respetar las decisiones de aquellos organismos de los que forma parte? O bien, ¿debe primar el derecho internacional frente a cuestiones de tipo deportivo? Personalmente, considero que como miembro de una institución como puede ser el COI, la FIFA o la UEFA queda implícito que se respetarán las reglas fijadas por dichos organismos y sus estatutos. De hecho, la desobediencia por parte de España en el terreno deportivo ya le ha acarreado tres sanciones y varias advertencias. Del mismo modo, conviene no perder de vista que Kosovo también forma parte de estos organismos.

El primer incidente al respecto tuvo lugar en los Juegos Olímpicos del Mediterráneo de Tarragona 2018, cuando la bandera de Kosovo no desfiló en la ceremonia de inauguración y los deportistas fueron presentados como representantes del Comité Olímpico de Kosovo. En el Mundial de Karate de 2018 se produjo otro incidente cuando España se negó a otorgar visados a los deportistas kosovares. Durante la competición, tampoco se permitió a los deportistas que lucieran la bandera de Kosovo en sus uniformes. Y si algún deportista kosovar ganaba medalla, se izaba la bandera de la Federación Internacional de Karate en la ceremonia de entrega de medallas. Frente a todas estas actitudes, el Comité Olímpico Internacional recomendó no conceder a España el derecho de celebrar competiciones en tanto no respetara los símbolos de Kosovo.

Frente a este problema diplomático aparecido no sólo en España sino también en otros países que, al igual que España, no reconocen a Kosovo, en 2019 la UEFA optó por dos opciones. La más drástica era la de obligar a todas sus federaciones asociadas a jugar en su país con Kosovo si así salía en el sorteo. De este modo, independientemente de que el país reconociera o no a Kosovo, la sede del partido no podía trasladarse fuera del país. Frente a esta opción más tajante, se alzó una más “diplomática” o “polite”: los equipos que no quisieran jugar contra clubes de Kosovo o selecciones nacionales kosovares en su territorio tenían la opción de organizar sus partidos como locales en terreno neutral y aceptar disfrutar los partidos como visitantes en Kosovo. De este modo, se obligaba a los países a desplazarse a Kosovo para competir.

Frente a esta decisión, España intentó imponer una serie de condiciones para que pudieran competir en territorio nacional como que en las competiciones no olímpicas los deportistas kosovares no podrían competir bajo la bandera de Kosovo sino bajo la bandera de la federación correspondiente o la federación internacional. Del mismo modo, España tampoco quería que sonara el himno ni que ondeara la bandera en las ceremonias de apertura y entrega de medallas. Estas condiciones fueron denegadas ab initio por la UEFA. Teniendo en cuenta que el partido ha tenido lugar en territorio español, ¿España tenía opción a negarse a cumplir con las decisiones tomadas por la UEFA o la FIFA?

La respuesta dada por la Ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya me parece que responde a mi pregunta: “El fútbol es el fútbol y las reglas del fútbol las fija la FIFA.” De este modo, España ha optado por una fórmula intermedia. Así se pudo ver la bandera de Kosovo y se escuchó su himno no sin hacer juego de malabares con el fin de evitar usar el nombre oficial de República de Kosovo con lo que cuando se anunciaron las alineaciones se aludió al equipo kosovar y al sonar los himnos se refirieron a los equipos de forma genérica, sin nombrar a ninguno de los contendientes. Asimismo, en los videomarcadores no aparecieron ni el nombre de España ni el de Kosovo. Solo se vieron los escudos de sus respectivas federaciones. Por su parte, los comentaristas del partido recibieron la consigna de no referirse a Kosovo como República con lo que se optó por hablar de Federación de Fútbol de Kosovo.

Las decisiones tomadas por España para este encuentro deportivo, ¿implican un reconocimiento implícito de Kosovo? No tiene por qué interpretarse de ese modo. Lo cierto es que “no se debe confundir las reglas del fútbol que establece la FIFA con el Derecho Internacional”, tal y como afirmó Arancha González Laya. En consecuencia, ¿podría haber hecho algo más España para defender su posición de no reconocimiento de Kosovo? Realmente, como miembro de la UEFA, La FIFA y el COI poco más le quedaba a no ser que hubiera optado por la opción de celebrar el encuentro fuera del país en territorio neutral, circunstancia que no se ha dado. Con lo que la única opción que le quedaba era la de acatar la decisión de la UEFA. De lo contrario, España se arriesgaba a una nueva sanción o advertencia. Lo que no ha sido un obstáculo para que España ponga de nuevo sobre la mesa el conflicto diplomático todavía presente por el reconocimiento o no de la independencia de Kosovo. Con la fórmula aplicada por España, diplomática o no, el debate está servido.

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