La moneda única alcanzó un breve máximo de una semana durante la operativa del pasado viernes, cuando las cifras de inflación en los EE.UU. provocaron una corta recaída del dólar. A la apertura de esta semana, el euro opera con un tono precavido dentro del rango posterior a la reunión de la Fed a mediados del mes. Durante las siguientes jornadas, la narrativa de inflación norteamericana, así como la presentación de oficiales de la Fed podría seguir conduciendo la dinámica general de las divisas, de cara a la publicación de las nóminas no agrícolas el próximo viernes. En el entorno local, el reporte de inflación de junio captura la atención de los inversores en los próximos dos días, aunque no se espera que las cifras alteren demasiado el pronóstico medio de los expertos. De 2% actualmente, el consenso de analistas ubica la inflación general en 1,9% en junio, a partir de donde podría avanzar moderadamente en los próximos meses. Sin embargo, dada la postura ultra laxa del BCE respecto al repunte inflacionario transitorio de los precios, los datos deberían tener un rol limitado en la dinámica del euro. Las posibles restricciones derivadas de la expansión de la variante delta del virus también representan riesgos importantes a esta narrativa. Una larga batería de oradores del BCE se presenta hoy a las cámaras, incluyendo a Hernández de Cos y a de Guindos.
El billete verde experimentó un breve episodio de debilidad el pasado viernes, que fue revertido al cierre de la jornada y se diluye moderadamente a inicios de la sesión de hoy. Varias regiones del globo restituyen medidas restrictivas en vistas a la expansión de la variante delta del virus, y activos refugio como el dólar y el yen se fortalecen como consecuencia. Entre ellas, Australia y Malasia reimponen el confinamiento, mientras que Sudáfrica prohíbe el alcohol y cierra las escuelas para combatir el surgimiento de nuevos contagios. Mientras los mercados financieros internacionales digieren este nuevo foco de riesgos, los operadores del dólar también se centran en las señales inflacionarias y la evolución del mercado laboral doméstico. El pasado viernes, el deflactor del consumo personal trajo pocos sobresaltos, con la cifra interanual imprimiéndose en línea con las expectativas, en 3,9%. Mes a mes, el indicador avanzó marginalmente por debajo de las previsiones, 0,4% vs. 0,5%, lo que añadió una nota de tranquilidad a la narrativa excesivamente inflacionaria que ha puesto en alerta a los inversores recientemente. La evolución de las nóminas no agrícolas de junio este viernes será el próximo punto relevante de datos a observar. Mientras tanto, la presentación de varios miembros de la Fed seguirá dirigiendo la operativa del dólar, con Williams, Barkin y Quarles hoy frente a las cámaras.
La libra lidera las ganancias dentro del espacio del G10 frente a un dólar más relajado esta mañana, a pesar de los escándalos políticos que tuvieron lugar el fin de semana. El Secretario de Salud, Matt Hancock, se vio forzado a presentar su renuncia después de amplias críticas sobre su conducta negligente respecto a las medidas de distanciamiento social establecidas por la propia secretaría. Aunque la partida de Hancock debilita la agenda política de Johnson, su remplazo por el excanciller Sajid Javid genera optimismo sobre una reapertura temprana. Javid declaró que quería que el país volviera a la normalidad «lo más rápido posible», ratificando la postura del gobierno. Con esta temática de fondo, la atención se centrará en el calendario de datos esta semana. La publicación de los índices de compras gerenciales en el sector de los servicios debería completar la imagen de cuán fuerte está siendo la recuperación económica en junio, después una flexibilización de las restricciones sanitarias en mayo. Más allá de eso, la expansión de la variante delta en el país continúa generando preocupaciones, aunque el enfoque está cambiando rápidamente, ya que el gobierno busca devolver la vida a la normalidad a pesar de un número creciente de casos.
El peso mexicano consolidó sus ganancias frente al dólar y el euro tras la sorpresiva decisión de Banxico la semana pasada, cuando el banco subió 25 puntos básicos a la tasa de referencia hasta 4,25%. En vistas de un balance de riesgos inflacionario sesgado al alza, la decisiva actuación del banco revela una función de reacción más sensible al repunte transitorio de los precios de lo previsto. Aunque de momento no se habla de subidas adicionales próximamente, la reducción de estímulos en el corto plazo ya no se descarta. Las ganancias de rentabilidad relativa han devuelto impulso a la narrativa alcista del peso mexicano, que ha ganado cerca de un 5% frente al dólar en los últimos 10 días. Frente al euro, la divisa opera cerca de sus máximos de los últimos 15 meses. Con una agenda doméstica relativamente escasa esta semana, el peso seguirá de cerca la narrativa más amplia del dólar y, en especial, el reporte de las nóminas no agrícolas el viernes. Sin embargo, la divisa arranca con buen pie para conquistar terreno frente a sus principales rivales.