El euro no pudo escapar ayer del pico de fortaleza del USD tras la reversión en el sentimiento hacia el riesgo y acabó cayendo a su nivel más bajo en tres meses frente al dólar, aunque logró avanzar considerablemente frente a las divisas asociadas al petróleo que se vieron lastradas por los movimientos en los mercados del crudo. Aún están por llegar los datos macroeconómicos locales puesto que el Banco Central Europeo inició ayer por la tarde su primer debate sobre la revisión de la estrategia. Aunque este debate no parece que vaya a producir esta misma semana ningún tipo de declaración definitiva, puesto que la revisión requiere el consenso del Consejo de Gobierno, los inversores seguirán con atención cualquier posible noticia que se filtre en las reuniones. Aparte de eso, también se seguirán las previsiones económicas de la Comisión Europea para el verano.
La libra se vio atrapada ayer en el rebote del dólar, revirtiendo sus ganancias anteriores frente al dólar para cerrar la sesión un 0,34% por debajo. El par GBPUSD cotizó ayer cerca de su nivel más bajo en dos meses, pese a repuntar al principio sobre la base del optimismo por las reaperturas y el entorno general de búsqueda de riesgo de los mercados financieros. La atención seguirá centrándose hoy en el dólar estadounidense puesto que no contamos prácticamente con noticias macroeconómicas para la libra. De momento, los mercados retoman poco a poco los avances tras el movimiento provocado ayer por el dólar, lo que está ayudando a la libra esterlina a repuntar la décima parte de un punto porcentual frente al dólar.
La sesión de ayer vio como el sentimiento con respecto al riesgo dio un giro de 180° tras conocer unos datos de EE. UU. más flojos de lo esperado e iniciarse el cambio de posiciones abandonando los activos más arriesgados, como los valores bursátiles, por bonos del tesoro estadounidense. Pese a que tanto el dato del PMI compuesto como el del sector servicios fueron más flojos de lo esperado, fue el índice del sector servicios de ISM de junio, que cayó de 64,0 a 60,1, el que llevó la agitación a la sesión vespertina en Europa. La preocupación sobre el crecimiento económico en Estados Unidos tras la publicación del índice de ISM impulsó al alza al dólar al convertirse el mercado en general a la aversión por el riesgo, lo que a su vez afectó a la demanda de materias primas, llevando a los mercados del petróleo a revertir las ganancias obtenidas al principio de la jornada. Desde entonces el dólar cuenta con una fuerte demanda y la rentabilidad del bono a 10 años se mantiene en los niveles más bajos alcanzados ayer, mientras que el 2 años se ha movido solo ligeramente al alza. Los mercados esperan ahora las actas de la reunión de la Reserva Federal que se publicarán esta noche y que serán recibidas con mucha más atención de lo habitual tras el cambio de tono hacia la línea dura que tuvo la Fed en su reunión de junio y la respuesta de los mercados a la gráfica de puntos del mes pasado. La gráfica de puntos, que refleja las expectativas sobre los tipos de interés de cada uno de los miembros de la Fed, apuntó a dos subidas de tipos en 2023. Desde entonces los miembros de la Fed no han podido transmitir un consenso claro sobre su opinión sobre las políticas monetarias, lo que quiere decir que los mercados buscarán, en las actas de la reunión que saldrán esta noche, nuevas pistas sobre los plazos para el inicio de la subida de tipos o sobre señales con respecto a la reducción del programa de expansión cuantitativa. Aparte de eso, los inversores se fijarán, en los datos de nuevas ofertas de empleo en mayo de JOLTS.
El doble impacto de un dólar estadounidense más fuerte y unos precios del petróleo más bajos de ayer afectó considerablemente al dólar canadiense. Al caer 0,99% frente al dólar, las pérdidas de ayer del loonie fueron sus mayores pérdidas desde el 26 de febrero. El par USDCAD se mantiene ahora en los elevados niveles que vimos tras el impacto de la decisión de la Reserva Federal, con una diferencia de casi un 3,5% con respecto a los últimos máximos del CAD. Al contar hoy únicamente con la publicación del PMI de junio de Ivey, los operadores en dólar canadiense continuarán siguiendo la evolución del dólar ponderado además de las dinámicas del mercado del petróleo. El WTI vuelve a cotizar a 74 $ por barril tras la pequeña aventura que le llevó ayer hasta casi los 77 $. Es probable que pronto tengamos un acuerdo a corto plazo de la OPEP+ tras las conversaciones mantenidas por altos funcionarios estadounidenses y miembros de la OPEP+ para tratar de mantener el precio de la gasolina en niveles bajos, mientras que probablemente se posponga para más adelante el conflictivo asunto de la producción de 2022. Las noticias sobre un incremento de la producción a finales de año deberían aportar cierta estabilidad a los mercados del petróleo.