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El sainete catalán
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El sainete catalán

· Por César Alcalá

lunes 19 de julio de 2021, 07:21h

Desde hace tiempo el procés se ha convertido en un sainete. Desde la huida de aquellos políticos temerosos de ir a la cárcel, hasta la salida de los presos como si fueran una copia mala de Nelson Mandela. Todo revestido con ese espíritu de Calimero que envuelve cualquier actuación teatral del catalanismo. Un acto de este sainete lo tuvimos hace unos días en Elna. Ahí se juntaron Junqueras y Puigdemont, cogiditos de la mano de Jordi Cuixart. Ahí se han reunido unas 170 personas liberadas gracias al procés. No sea caso que les retiren la nómina y deban buscarse trabajo. Evidentemente la exaltación patriótica ha sido el leitmotiv del acto. Se oyeron proclamas como “no renunciamos a construir el imaginario colectivo”. ¿Qué significa esto?

Imaginario colectivo es un concepto de las ciencias sociales, acuñado en el año 1960 por Edgar Morin, que designa al conjunto de mitos y símbolos que, en cada momento, funcionan efectivamente como de “mente” social colectiva. Es decir, aquel conjunto de valores, normas, historias y símbolos que forman parte de una cultura.

El acto se convocaba para celebrar el 60 aniversario de la creación de Ómnium Cultural. Ahí Cuixart, uno de los talibanes que aún creen que todo lo que ha pasado es por culpa de un estado represor y que Cataluña, desde siempre, ha sido independiente de España, embriagado por el momento, dijo: “que nadie tenga ninguna duda: lo volveremos a hacer, lo haremos juntos y lo haremos mejor”. Aquí hay que darle la razón. De hacerlo, que lo hagan mejor, porque de hacerlo igual ya saben donde acabarán. Y de hacerlo mejor también.

El acto de Elna forma parte de un mismo sainete. Como la visita a Waterloo. Se han tirado años en la cárcel y ahora salen a tomar el aire. Van de excursión pagando todos. Porque, eso sí, ninguno de ellos da un palo al agua. No está en su ADN. Estos sainetes también sirven para que los que aún quedan, se sientan fuertes y con esperanza que, en un futuro no muy lejano, lo conseguirán. Siguen ilusionados con su quimera. Hay que reconocerles una cosa. Se están dando golpes contra una pared y no sienten el dolor. Eso los hace grandes.

Mientras esperan la reunión de la Moncloa, con el presidente Sánchez, de la cual saldrán pocas cosas y con el tiempo harán todo lo posible por romper negociaciones, pues deben seguir demostrando que España es muy mala, han estrenado un nuevo sainete. La inventiva de estos personajes no tiene límite ni freno.

Ahora resulta que gran parte de la producción musical de Beethoven es debida a la represión que estaba sufriendo Cataluña por parte de España y, en concreto, después de la guerra de Sucesión que finalizó en 1714. ¿De quién es este nuevo sainete? Por descontado del Institut Nova Historia. En esta ocasión lo firma Jordi Cos, músico y presidente de la Orquestra Sinfónica del Valles. Y lo reafirma diciendo que Beethoven tenía raíces catalanas.

Parece ser que su abuela María Josepa Polls emigró a Alemania -como muchos otros catalanes- al finalizar la guerra de Sucesión. Eran austricistas y siguieron al nuevo Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Cos sitúa a la abuela de Beethoven natural de Vilassar de Dalt, una población del Maresme cercana a Barcelona. Al llegar a Alemania se casó con el cantante Ludwig van Beethoven. Estos tuvieron a Johann y este, a su vez, al compositor.

Que la abuela de Beethoven era de origen español ya se sabía. Menos habitual es que fuera catalana. El apellido era común en toda España. Con lo cual, ¿por qué de Vilassar de Dalt? Porque, según Cos, “es un apellido común en la villa Vilassar de Dalt de la época, entre otros pueblos del litoral mediterráneo”. Si era común en otros pueblos, en el que también sería común, ¿de dónde se saca este municipio? Pues del párrafo transcrito. Sin ningún rigor histórico.

La parte divertida del sainete llega cuando Cos escribe: “ahora nos emociona creer que tras el entusiasmo que Beethoven mostró al recibir el encargo de componer música para el drama de Goethe "Egmont" (1810) no había sólo una gran admiración por el pensador y escritor alemán. El relato sobre la lucha del héroe de Flandes por la libertad de su pueblo contra la dominación española habría reavivado en el compositor el recuerdo de sus raíces y los sufrimientos que su abuela aprendió a conservar en alcohol tras el mostrador de la tienda de vinos que regentaba su esposo”.

Así pues, “der Spagnol” como lo llamaba su familia por su tez morena, ya forma parte del sainete escrito por el Institut Nova Historia junto con Miguel de Cervantes, Leonardo da Vinci, Cristóbal Colón, Erasmo de Rotterdam, William Shakespeare, Santa Teresa de Jesús, Francisco Pizarro, Miguel Servet. ¿Cuál será el próximo?

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