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ENTREVISTA A LAIA SANTESMASES

-“Me he dado cuenta de lo importante que es tener dinero bien invertido y trabajando para mí”-

-“Me he dado cuenta de lo importante que es tener dinero bien invertido y trabajando para mí”-

· Por Edward Martin, Corresponsal en Barcelona

By Edward Martín (Corresponsal en Barcelona)
domingo 24 de octubre de 2021, 12:10h
Laia Santesmases es una mujer barcelonesa, de 23 años de edad, en cuyo espíritu se fusionan la curiosidad y el afán por aprender y mejorar. Además, en su joven persona conviven en armonía una prudencia encomiable y una valentía que no le va a la zaga. Tuve la gran suerte de ser su profesor de inglés en ESPRI (Escuela Superior de Protocolo y Relaciones Institucionales) por lo que corroboro que tiene las mejores cualidades para triunfar en el mundo de los negocios y en la vida. Dice lo que piensa y piensa bien lo que dice, adaptándose al contexto y al interlocutor y siempre actúa con la vista puesta en la excelencia. Ella es la prueba viva de que el futuro pertenece a personas de su calidad humana y gran profesionalidad. He aquí el resultado de la entrevista a distancia que recientemente le realicé.

Actualmente vives en Indonesia, ¿se trata de la culminación de un gran cambio personal?

¡Ya lo creo! El pasado mes de marzo, dejé un trabajo “tradicional” y, hoy día, vivo a más de 12.000km de mis seres queridos. No ha sido fácil para mis padres asumir el cambio que estaba realizando su hija. Sin embargo, confían en mí, respetan mis decisiones y siguen a mi lado apoyándome en todo incondicionalmente.

Instalarme en Indonesia no ha resultado difícil. Desde pequeña, me acostumbré a viajar con mis padres por todo el mundo. En estos últimos años – básicamente a causa mis obligaciones con la universidad y con mi antiguo trabajo de tipo convencional- se me hizo muy complicado viajar cuándo y dónde me apetecía. Llegado el momento, abandoné mi trabajo en el departamento de contabilidad de una empresa. Tomé la determinación de seguir viajando y de vivir experiencias, porque es algo que me llena y entusiasma.

Uno de mis sueños era viajar al sudeste asiático. Cuando la evolución de la pandemia de COVID-19 lo permitió, Indonesia empezó a emitir visados de trabajo. Mi pareja y yo no nos lo pensamos dos veces e hicimos las maletas. En general, los precios son mucho más baratos que en España y hemos ganado en calidad de vida. Lo que más nos gusta del estilo de vida indonesio es que la gente es, en general, agradecida y humilde; siempre está dispuesta a ayudar con una sonrisa en el rostro.

¿Cómo aterrizaste en el mundo de las criptomonedas?

La persona que me presentó el primer proyecto donde invertí fue mi pareja, Arturo. Invertí en una STO (Securty Token Offering), un proyecto que tendrá una importante repercusión en el futuro. El mismo día que me Arturo me propuso realizar la inversión, pasé a la acción sin pensármelo dos veces. Después, dejé el asunto aparcado. No le presté más atención hasta que pasó un año. Entonces él me presentó otro proyecto de rendimientos y allí supe lo que eran las criptomonedas y comprendí su enorme potencial. Empecé a involucrarme cada vez más. Tras un periodo de cinco meses, mis ingresos online superaban a los del sueldo que cobraba en mi antiguo trabajo. En ese momento, decidí dar un giro de 180 grados a mi vida laboral y dedicarme de lleno a la inversión y gestión de capital.

¿Sueles invertir en otros productos financieros aparte de las criptomonedas?

Sí. Como inversora, sigo la regla de oro de la diversificación y no pongo todos los huevos en una misma cesta. Me gustan mucho las STO, (Security Token Offering, representación digital de un activo real). Se trata de una de las joyas de mi portfolio porque toca la mayoría de sectores receptores de inversión: transporte, educación, piedras preciosas (como el oro y los diamantes), hostelería, bienes inmuebles, activos bursátiles, criptográficos, etc. Por otro lado, suelo emplear alguna que otra plataforma de rendimientos, asumiendo el riesgo que tienen en comparación a otras opciones financieras. Tengo también inversiones en una pre-IPO’s (IPO - Initial Public Offering), que son acciones bursátiles como Apple o Tesla. Este proyecto apunta muy bien para dentro de no mucho tiempo.

Aparte de invertir dinero, dedico mucho tiempo a analizar las gráficas de diferentes criptomonedas, aprovechando los mejores momentos de ventas y compras para generar más beneficios.

Como joven especialista en la materia, ¿qué pros y qué contras ves en la inversión en criptomonedas?

Las ventajas de las criptomonedas son muchas. Entre ellas, el control total que tenemos de nuestro dinero (ya que es descentralizado, no es controlado por ningún banco, estado o institución reguladora) por lo que no participan terceros. Es deflacionario, los envíos son instantáneos, la tecnología blockchain ofrece un gran nivel de seguridad y transparencia. Igualmente, destacaría la facilidad de multiplicar el capital gracias a su fluctuación, transparencia, accesibilidad y comisiones. Lo cierto es que el potencial que ofrecen es enorme. En cuanto a las desventajas, podemos destacar la carencia de un marco regulador institucionalizado, la alta volatilidad (puede hacer que un proyecto de alguna criptomoneda no funcione y se pierda dinero) o la exposición a las estafas.

Hay más de 9.000 criptomonedas, es decir, miles de proyectos. Nuestra función es detectar cuáles pueden ir al alza y cuáles no cumplirán su whitepaper (documento dónde se muestra los detalles y objetivos de la criptomoneda).

¿Cuál ha sido el error o los errores que has cometido que más te han servido para aprender en tu experiencia como inversora profesional?

Las inversiones deben realizarse a medio y largo plazo, por lo que hay que tener mucha paciencia. Los resultados notables no se aprecian de forma rápida porque el mercado es muy volátil. Esta es la razón por la que a veces vemos pérdidas cuando el mercado está a la baja. Al principio, pagué la “novatada” y me dejé llevar por el “fomo” que tenían las inversiones y lo que la gente decía, sin antes haber estudiado y profundizado en el proyecto. Técnicamente, el fomo es una pulsión que muchos inversores experimentan cuando se quedan al margen de fuera, de una compra en criptomoneda. Les invade un peligroso remordimiento por haber tomado una decisión errónea que, a su vez, les impide discernir con plena lógica.

En resumen, es muy importante hacer un análisis riguroso, máxime ahora que cada vez más gente publica sus opiniones en vídeos que aparecen en YouTube, Instagram, etc. También es esencial invertir únicamente aquel capital que estemos dispuestos a perder en caso de que algo saliese mal. ¡Nunca hay que invertir de tal modo que nos quedemos sin comida en la mesa! (Risas).

¿Qué lecciones vitales has aprendido en tu camino y cuál es tu día a día en la actualidad?

Para mí, la lección más importante es que tengo que debo hacer lo que yo desee, sin preguntarme si gusta a la gente o si yo les caigo bien. Soy cocreadora de todas las cosas que me han sucedido y no tengo problema alguno en asumir mi responsabilidad. También he aprendido que la felicidad está dentro de mí, en lo que soy, siento y hago cada día. Me he dado cuenta de lo importante que es tener de tener dinero bien invertido, trabajando para mí y no estancado en una cuenta bancaria. Existen muchas oportunidades para generar dinero, simplemente hay que saber abrir la mente y tener la capacidad de analizar las opciones que se nos presentan.

Respecto a mi día a día, sigo formándome en materia de trading (análisis de mercado). Mi pareja y yo organizamos reuniones, estudiamos nuevos proyectos, examinamos las gráficas en detalle para ver qué momentos son buenos para entrar a invertir. Dedicamos bastante tiempo a pensar cómo generar más ingresos, automatizar los procesos y hacer crecer más y mejor nuestra cartera de negocios.

¿Qué piensas acerca del momento actual de los mercados financieros?

En plena pandemia mundial, mucha gente invirtió dinero en criptomonedas -específicamente en Bitcoin- sin llegar a entender sus características y potencial. Esperaban ver multiplicado su capital de forma rápida y, como era previsible, no fue así. Las previsiones más fiables indicaban que el mercado experimentaría una bajada muy apreciable. Por lo tanto, cuando empezaron a ver cómo disminuían sus ingresos, les entró pánico y lo retiraron.

Bitcoin fue la primera criptomoneda y la más segura. Gran parte de las criptomonedas la siguen, es decir, si Bitcoin está en tendencia bajista, el resto también lo están. Dentro de poco, veremos cómo el mercado vuelve al alza, y la gente otra vez cometerá el mismo error comprando cuando el precio esté más caro, en vez de hacerlo ahora. Es importante dejar claro que cuando el precio sube, es el momento de vender y cuando baja, lo recomendable es comprar. Espero que mis opiniones sean útiles para aquellas personas interesadas en invertir en criptomonedas y, en especial, para los lectores de El Mundo Financiero.

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