La libra esterlina ha cotizado de forma similar al euro al inicio de la semana, a pesar de la discutible debilidad del primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, después de que recibiera múltiples peticiones de dimisión, incluso desde dentro del partido conservador. Alrededor de 36 diputados «tories» apoyan una moción de censura contra Johnson. Sin embargo, se necesitarían 54 para que se puedan poner en marcha dicha moción, lo que podría explicar la falta de reacción del mercado. Al mismo tiempo, la libra se ve respaldada por las grandes expectativas de endurecimiento de la política del Banco de Inglaterra.
Los datos que se publicarán esta semana deberían respaldar esa idea y dibujar un panorama más sólido para las perspectivas económicas del Reino Unido. Se espera que los datos sobre el empleo de mañana mejoren a pesar de la supresión del plan de suspensión de contratos laborales, al tiempo que el informe sobre la inflación de diciembre del miércoles se espera que muestre otro aumento marginal del tipo general. En lo que respecta al mercado, esto debería compensar con creces la debilidad de las ventas minoristas del viernes, ya que han tenido menos repercusión en el mercado que los datos sobre el empleo o la inflación, dado el diferente grado de seguimiento que reciben por parte del Banco de Inglaterra.
El dólar estadounidense pasó la mayor parte del viernes recortando las pérdidas sufridas a principios de la semana, sin que hubiera ningún factor idiosincrásico importante que impulsara a la divisa más allá de la subida de los rendimientos del Tesoro estadounidense. Esta mañana, las cifras del PIB del cuarto trimestre de China mostraron una ralentización del crecimiento del 4,9 % al 4,0 % interanual, muy por encima del consenso de un aumento del 3,3 % interanual, aunque el Banco Popular de China recortó el tipo de las líneas de crédito a medio plazo a un año del 2,95 % al 2,85 %.
La mayoría de los participantes en el mercado esperaban que el Banco Popular de China mantuviera los tipos tras el recorte de diciembre; sin embargo, la decisión de hoy indica claramente que el banco central está dando prioridad al crecimiento. Las estrictas restricciones fronterizas de China y el objetivo de cero Covid representan un riesgo para el consumo interno, que entra en su tercer año de bajo rendimiento, al tiempo que los precios relativamente estables de China hicieron que el Banco Popular de China viera la oportunidad de recortar los tipos de interés e impulsar el crecimiento. Mientras que la mayoría de los activos financieros de la región de Asia-Pacífico mostraron una reacción del mercado moderada a la decisión, el yen japonés ha seguido cayendo frente al dólar esta mañana, a pesar de que se frenara la subida del dólar en la mayoría del resto de pares de divisas.
Dado que las expectativas de política monetaria de EE. UU. siguen siendo elevadas, el yen podría estar bajo más presión esta semana, ya que los títulos del Tesoro estadounidense siguen estando bajo presión. No se esperan movimientos en el calendario de publicaciones de EE. UU. de hoy dado que los mercados estadounidenses están cerrados por ser festivo. Tampoco se espera que los datos del resto de la semana tengan demasiada repercusión en el mercado. El indicador de sentimiento de la Universidad de Michigan y el Índice Manufacturero de NY Empire State, que se publicarán más adelante, son los principales datos a tener en cuenta. Además, hoy se inicia el periodo de restricción del Comité Federal de Mercado Abierto antes de la reunión de la Reserva Federal de la semana que viene, lo que significa que no habrá declaraciones de los miembros de la Fed en los medios de comunicación hasta la reunión.