Para ello, la implementación de software como el de Last.app, la startup española dedicada a la creación de software para la gestión de restaurantes, es esencial, ya que permite simplificar el envío, mejorar la eficiencia y el margen de error, y por lo consiguiente, aumentar los ingresos. Mediante este sistema, ambos, restaurantes y clientes se benefician.
La suma de ventajas que ofrece esta distribución se refleja en el dinero gastado. Según la misma consultora, los pedidos de entrega a domicilio tienen una cesta mayor que los pedidos presencialmente en el establecimiento. En este contexto, la distribución del pedido se puede dar de dos formas: interna desde el mismo negocio de restauración, o bien externamente con la contratación de una empresa especializada en logística.
Delivery interno: centralización de la gestión de las comandas
Los locales que disponen de servicio de entregas propio disponen del beneficio de controlar todo el proceso, se reducen los intermediarios y puedes gestionar la distribución completa, tanto el envío como la entrega. Las ventajas derivadas de un delivery propio también repercuten a nivel financiero. Dado que el negocio es interno, así lo son también los ingresos y estos restaurantes se ahorran el pagar las comisiones, los intermediarios. Esta estrategia concede una comunicación más fluida entre restaurante y clientes. Aún así, este modelo comporta una serie de desventajas derivadas de gestionar las entregas ellos mismos. “Se necesita un sistema de pedidos y pago online a desarrollar, la compra o alquiler de vehículos para el reparto-a los que cabe sumarles el gasto que generan- y un equipo de repartidores”, explican fuentes de Last.app.
Delivery externo: descentralización y visibilidad en las plataformas de reparto
Por otro lado, no es difícil encontrar negocios que optan por externalizar el servicio de entregas con empresas como Glovo, Uber Eats o Just Eat. Fuentes de Last.app previenen que esta opción también tiene sus ventajas e inconvenientes y deben tenerse en cuenta a la hora de definir el tipo de servicio de entrega de un negocio.
Estas plataformas encargadas disponen de unos clientes que acostumbran a recurrir a sus servicios y el restaurante disfruta de visibilidad en ese escaparate digital y de la opción de pagar telemáticamente. Además, este sistema puede ser muy práctico para expandir el negocio, dado que esa plataforma dispone de su público y clientes fieles, que gracias a estar presente en esta, no hubieran conocido ese restaurante. No obstante, el restaurante o local no ejerce el control total sobre todo su proceso de actividad y deriva el servicio de entrega a otro negocio. Debido a esto, el establecimiento debe de pagar altas comisiones a terceros. En este caso, al contratar un servicio de entrega externo puede conllevar una pérdida de contacto con el consumidor.
Tanto sea de una manera u otra, el delivery seguirá ganando terreno en el mercado; y es que The NPD Group pronostica un aumento anual del 17% en las ventas de entrega hasta el año 2025. No cabe olvidar, como informan desde Last.app, que este crecimiento está altamente favorecido por las tecnologías desarrolladas y su aplicabilidad en el sector para analizar y calcular los costes, la inversión y las oportunidades que puede ofrecer cada uno de los servicios de entrega para que resulte el más adecuado a tu empresa; y así conseguir los objetivos marcados.