Estarán Uds. bombardeados,y lo que les queda, con la utilización política (absolutamente legítima) de los hechos. Por eso, como otras veces, acudiré a tres declaraciones, en este sucinto billete, para ahondar un poco en nuestra carcoma antidemocrática. La primera, no recuerdo quién lo dijo, afirmaba: “Es un caso más, dejemos a los jueces hacer su trabajo en paz”. Me apunto absolutamente a esa actitud plenamente democrática. Pero estamos en España por lo que sólo les pregunto ¿Qué credibilidad tiene la dirección de la fiscalía española actual? ¿Y la administración de Justicia? ¿Ojalá? pudiéramos dejar trabajar a los jueces en paz. La segunda serie de manifestaciones me molestan por el respeto que me merece la libertad y la dignidad de todo ciudadano. Y no pienso en la señora Díaz Ayuso, sino en su desconocido y discreto hermano, que, hasta la fecha, tiene que aguantar toda serie de calumnias y acosos, no porque se ataque a su presunción de inocencia, sino porque no se reconoce que ha sido investigado por varios niveles de autoridades, incluídas la Comisión europea, y eximido de toda responsabilidad. Lo siento, pero me parece obsceno que un tal Cerdán, dizque socialista, siembre calumnia y cizaña, comparando a un ciudadano libre y eximido de responsabilidades por distintas autoridades con un ciudadano detenido sometido a investigación penal por presuntos delitos. ¿Corrupción política decíamos? ¿no recuerda el llamado Cerdán que meses antes de las elecciones del 23J fue preparando las post elecciones negociando, en nombre de un Gobierno, con un presunto golpista huido y reclamado por la Justicia Española? Un Gobierno que tenía como obligación primera traer al fugado ante la Justicia.
Pero la declaración que es la traca superfragilística, la ha propiciado Pedro Sánchez. Cual oráculo enfurecido ha clamado desde su roca Tarpeya: ”¡El que la hace la paga!” Una fuente anónima y probablemente apócrifa comentaba que el huido Puigdemontal oír esa soflama entró en tal ataque de risa floja que a poco le revienta el bazo. Sánchez que está haciendo mangas y capirotes, muchos de ellos rozando la ilegalidad, todos ellos perversiones de la democracia, para amnistiar a un golpista y a un malversador e indultar a terroristas es capaz de sostener, impasible el ademán, que con él quien la hace la paga.
¿Quién ha hecho más daño a la ciudadanía española, su convivencia, su democracia, su dignidad, su existencia, el huido Puigdemont y compañeros mártires o una cáfila de chorizos habituales llevándoselo crudo? Corrupción política…