Para Uzbekistán, esto no representa solo una oportunidad económica, sino la posibilidad de situarse entre los actores clave del mercado global. El año pasado, Uzbekistán y la Unión Europea firmaron un memorando de entendimiento en el ámbito de las materias primas críticas. La consecuencia lógica fue la adhesión oficial del Combinado de Metales Tecnológicos de Uzbekistán (TMK) a la Alianza Europea de Materias Primas Críticas.
ERMA es una plataforma clave que define la política de recursos de la industria europea y garantiza un suministro fiable de materias primas para la economía verde.
La membresía en ERMA abre nuevas perspectivas para TMK:
• acceso a inversiones y subvenciones europeas,
• investigaciones conjuntas e innovación con los principales centros europeos,
• ampliación de oportunidades de exportación y mejora de los estándares de calidad.
«Esperamos con interés la colaboración con TMK, que no solo permitirá alcanzar los objetivos de la Alianza, sino también reforzar la cooperación entre la UE y Uzbekistán», declaró Massimo Gasparon, director de ERMA.
Los expertos subrayan: la participación de TMK en ERMA abre a Uzbekistán nuevos horizontes, desde el acceso a inversiones y tecnologías europeas hasta la entrada en los mercados globales con productos que cumplen los más altos estándares.
Paralelamente, Uzbekistán fortalece también sus posiciones en Norteamérica: TMK se ha convertido en miembro del Instituto Canadiense de Minerales Críticos. Esta organización actúa como un centro intelectual de la política mundial de recursos, donde se elabora la llamada “hoja de ruta del futuro” de la extracción y el procesamiento de materias primas estratégicas.
«Las corporaciones norteamericanas necesitan socios fiables. Uzbekistán puede convertirse en ese actor», señaló Tracy Hughes, directora de CMI.
La membresía en el instituto ofrece acceso a datos estratégicos sobre la política de recursos de EE. UU., Canadá y Europa, así como una plataforma para la transferencia de tecnologías y la atracción de inversiones.
Estos pasos fortalecen significativamente la posición de Uzbekistán en el ámbito de los minerales críticos y permiten al país influir en la configuración de la política mundial de recursos.
La adhesión a ERMA y CMI puede transformar al país en uno de los puentes clave entre Europa, Norteamérica y Asia en cuestiones de desarrollo sostenible y energía del futuro.