Los buques tenían previsto cargar crudo de origen kazajo transportado a través de la CPC, el principal oleoducto de exportación de Kazajistán. Los ataques provocaron daños a los buques, aunque no se reportaron víctimas.
Estos incidentes se produjeron tras interrupciones previas en las operaciones de la CPC, incluyendo daños a la infraestructura de la terminal y severas condiciones invernales, que ya habían limitado las exportaciones de petróleo a finales de 2025 y principios de 2026.
Como resultado, las exportaciones de petróleo de Kazajistán a través del Mar Negro se han visto significativamente interrumpidas, a pesar del carácter civil e internacional de sus suministros.
El Ministerio de Exteriores kazajo sostuvo que el incidente "daña" las relaciones entre Ucrania y Kazajistán y ha pedido al Gobierno liderado por Volodimir Zelenski que tome acciones "concretas" para que no vuelvan a producirse ataques de este tipo.
Al igual que la entidad petrolera, el Gobierno de Kazajistán ha resaltado que es el tercer "acto de agresión contra un bien civil protegido por el derecho internacional" que sufren sus infraestructuras.
Asimismo, ha destacado que el Consorcio supone un elemento "fundamental" para el mantenimiento de la "estabilidad del sistema energético mundial".
El funcionamiento seguro e ininterrumpido del CPC es directamente relevante para la seguridad energética y la estabilidad económica europeas. Kazajstán ocupó el tercer lugar entre los mayores exportadores de crudo a la Unión Europea, exportando alrededor de un millón de barriles diarios en los últimos años. En 2024, se suministraron a Europa casi 1,05 millones de barriles diarios a través del CPC, lo que equivale al 11,5 % de las importaciones totales de crudo (aproximadamente uno de cada nueve barriles importados por la UE en 2024 provino de Kazajistán, la mayoría de los cuales se entregaron a través de petroleros cargados en el Mar Negro).
Las interrupciones que afectan al CPC, incluidos los ataques a petroleros relacionados con las cargas de CPC, provocan una restricción del suministro, un aumento de los costes de flete y seguros, y añaden volatilidad a los mercados energéticos. El CPC Blend es un tipo de crudo que muchas refinerías europeas están configuradas para procesar, por lo que los suministros alternativos no se pueden compensar fácilmente.
Más allá de las consideraciones inmediatas sobre el suministro, los ataques a petroleros y rutas de exportación relacionadas con el CPC plantean preocupaciones más amplias sobre la seguridad del comercio marítimo civil. Además, las dificultades para asegurar importaciones de petróleo estables y diversificadas tienden a incrementar los costos económicos de Europa. Para Europa, mantener la libertad de navegación y la protección de la infraestructura civil es esencial para asegurar un suministro estable y prevenir una perturbación económica más amplia.