China es el principal receptor del petróleo que navega por el estrecho de Ormuz. El ataque contra Irán parece también un ataque indirecto contra China. El 31,45% del total del crudo que pasa por Ormuz llega a China, que desde 2020 ha recibido una media de 4,65 millones de barriles al día. En torno al 20% del petróleo que se consume mundialmente pasa por este estrecho, en total 20,1 millones de barriles de petróleo diarios según la EIA. El paso tiene apenas 50 kilómetros de ancho, pero en su punto más angosto mide 33 kilómetros. La profundidad no supera los 60 metros. Por este estrecho, transitan cada día un promedio de 144 buques, de los que un 37% son petroleros, un 17% buques portacontenedores y un 13% graneleros, según la UNCTAD. Por el estrecho salen las exportaciones de petróleo de Arabia Saudí, segundo mayor productor mundial, de Irán, Irak, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.
Irán bombeó en enero pasado, según fuentes independientes, unos 3,1 millones de barriles por día. Irán era hasta 2025 el cuarto productor de la OPEP+. Con unas reservas estimadas de 208.000 millones de barriles de crudo, según la OPEP, las reservas de Irán son las terceras más importantes del mundo, solo por detrás de Venezuela y Arabia Saudí.
Arabia Saudí y Emiratos Árabes disponen de oleoductos para transportar petróleo evitando el estrecho de Ormuz. Ello permite solo parcialmente compensar el problema del bloqueo. Un oleoducto de 1.201 kilómetros conecta el este y el oeste de Arabia Saudí, facilitando una salida directa del petróleo al canal de Suez. Su capacidad es 5 millones de barriles al día, una cuarta parte del que transita por el estrecho, pero suele transportar una cantidad mucho menor al día. Emiratos Árabes Unidos utiliza un oleoducto que permite enviar hasta 1,5 millones de barriles diarios al puerto de Fuyaira en Oman.
Irán inauguró una terminal de exportación de petróleo en el mar de Omán, para evitar el estrecho de Ormuz. El crudo se transporta a través de un oleoducto con una capacidad de 300.000 barriles de petróleo por día y tiene su origen en el campo petrolífero de Goreh y llega a la ciudad costera de Jask, en la provincia sureña de Hormozgan.
El cambio de régimen en Venezuela ha creado un vacío en la influencia de China en el país. Pero el ataque militar contra Irán tiene un efecto sobre China mucho más importante. Irán ha estado suministrando crudo a China evadiendo las sanciones estadounidenses gracias al reetiquetado y a su liquidación en renminbi, a través del Sistema Internacional de Pagos de China (CIPS). Así se han saltado el sistema de pagos SWIFT y con ello las sanciones internacionales. Pero Irán solo puede usar estos ingresos petroleros para comprar productos chinos, al ser el RMB una moneda no convertible y con escasa circulación.
China ha invertido un enorme capital diplomático en Irán. En 2021, China firmó una Asociación Estratégica Integral de 25 años, que en principio incluía 400.000 millones de dólares en inversiones en sectores estratégicos de energía, infraestructura y tecnología. Pero la inversión china en Irán sigue siendo mínima, de 2.000 o 3.000 millones de dólares confirmados desde 2021. China también ha organizado la entrada de Irán a la Organización de Cooperación de Shanghai desde el 4 de julio de 2023 y en los BRICS desde el 1 de enero de 2024. China medió en la reconciliación entre Arabia Saudí e Irán en marzo de 2023. Muchos lo interpretaron como una señal clara de que China se estaba convirtiéndose en la potencia diplomática en la región. Este acuerdo ha quedado en ruinas desde el ataque de Hamas a Israel en octubre de 2023 y todo lo que vino después.
China podría estar llamando a la puerta de Estados Unidos para pedir una compensación por su moderación y esta no puede estar más que en Taiwan. La Casa Blanca ya ha anunciado el aplazamiento de la venta de armas a Taiwan por 13.000 millones de dólares. Un posible acuerdo con Trump podría ser, tener una actitud más suave con las amenazas de China a Taiwan. El 31 de marzo está fijada una visita oficial de Trump a Pekín.
El ministro de Energía de Qatar advierte de que la guerra en Oriente Medio podría hundir las economías del mundo y pronostica que todos los exportadores de energía del Golfo detendrán la producción en cuestión de días. Ello haría subir el precio del petróleo a 150 dólares el barril. Una subida del precio del petróleo Brent a 100 dólares por barril, podría añadir entre un 0,6% y un 0,7% a la inflación mundial, según Capital Economics. Si la inflación sube, las perspectivas de bajada de tipos en Estados Unidos se alejan. ¿Cuánto subirá la inflación si el precio del petróleo alcanza los 150 dólares o los sobrepasa?