Por lo que se refiere a la afiliación media desestacionalizada a la Seguridad Social, este mes ha alcanzado las 22.208.553 personas, 92.531 más que en mayo. En comparación con el junio anterior, la cifra de personas en situación de alta laboral crece un 2,8 %. En datos absolutos esto son 600.595 personas más.
El carácter cíclico de nuestro mercado laboral favorece el buen comportamiento del empleo durante los meses de junio, cuando alcanzan su punto álgido las contrataciones para el verano vinculadas al turismo.
El sector servicios marca el ritmo del empleo
Actualmente hay 17.426.388 afiliados en el sector servicios, según el dato medio no desestacionalizado. Representan, concretamente, al 78 % de las personas en situación de alta laboral. Aglutinan, con diferencia, al grueso de trabajadores de nuestro país, ya que el siguiente sector económico con más personas en situación de alta laboral es la industria, con 2,5 millones, un 11 % del total. Por último, se sitúan la construcción, con casi 1,5 millones (7 %) y agricultura, ganadería y pesca, con algo más de un millón de trabajadores (5 %).
Este peso de los servicios hace que su evolución tenga un fuerte impacto en el comportamiento general del empleo. Muestra de ello es que la afiliación evoluciona al ritmo que lo hacen los servicios. Por ejemplo, la variación interanual total no desestacionalizada en junio ha sido del 2,8 %, igual que en el sector servicios.
Por lo que se refiere al paro, durante el mes de junio se registraron 1.659.503 desempleados en este ámbito, una cifra que representa una caída de 28.498 personas frente a mayo, un 1,7 % menos en términos relativos.
La variación interanual, por su parte, es del -4,3 % (-75.260 personas), similar a la del conjunto del paro registrado, que en junio ha retrocedido un 4,7 %. En comparación con los meses de junio precedentes, este indicador ha mantenido un ritmo similar desde 2023, con descensos interanuales que han oscilado siempre entre el -5,4 % y el -4,2 %.
En general, estas variaciones son menos acusadas de lo que lo eran hace unos años, algo en lo que tiene mucho que ver la reforma laboral y los consecuentes cambios en las fórmulas de contratación: al fomentar la contratación fija discontinua, hay menos movimiento de trabajadores al terminar la temporada hacia el registro de desempleados, aunque se haya paralizado su actividad laboral.
Aunque el sector servicios incluye una amplia variedad de actividades, es innegable el fuerte impacto que tiene el turismo. Y, si bien es cierto que es un motor económico que hay que preservar y seguir potenciando con la sostenibilidad y la digitalización como palancas de cambio, el futuro del mercado laboral en España también debe pasar por impulsar actividades que aporten un valor añadido a nuestra competitividad.