Financiación a la carta y nuevas cuentas del Gran Capitán
Tras sestear los tres últimos años, el ejecutivo saca de la chistera un presupuesto ‘ultra expansivo’ -cual remedo de las famosas cuentas del Gran Capitán: "palas, picos y azadones ¡cien millones!", en un brindis al sol sin posibilidad de salir adelante en unas Cortes que lo rechazan de plano. Peor es el trágala que pretende imponer el sucesor de María Jesús Montero, con una financiación autonómica a la carta en beneficio de Cataluña, rechazada a su vez por 14 de las 15 comunidades autónomas a excepción de la beneficiada Generalitat. Incluso las autonomías gobernadas por el PSOE, Asturias y Castilla la Mancha, lo consideran un despropósito y un blindaje de privilegios. El presidente de esta última comunidad reclama a Sánchez el “coraje" de convocar una conferencia de presidentes antes de seguir con tal “atropello", mientras el director de Fedea, Ángel de la Fuente, ve un “caballo de Troya” en el modelo de reparto competencial que “da ocho veces” más a Cataluña que a Madrid.
Entretenimientos y pasacalles varios
En paralelo, el Ejecutivo rellena como puede su agenda con inauguraciones, pasacalles y recomendaciones varias en las redes, en las que lo mismo se ocupa de ofrecer un tour virtual por la Moncloa, jalear a la selección, promocionar marcas de ropa por la ‘Dmocracia’, advertir de los golpes de calor, vender un Plan Social del Clima -con fondos de la UE-, y hasta bendecir otro plan de Integración y Ciudadanía, con 500 millones, para fidelizar a los futuros inmigrantes con una “Agencia Estatal de Movilidad Humana”. Sánchez no tiene reparo en agitar, a la vez, la guerra contra la justicia -vía CIS- para desacreditar el trabajo de jueces y fiscales que, paradójicamente, sigue “con interés” el 64% de la población el desarrollo de los últimos casos judiciales; mientras su ministro de Justicia, Félix Bolaños, fulmina el refuerzo de los juzgados para descongestionar los 12.470 asuntos pendientes en la jurisdicción civil y mercantil.
Rechazo parlamentario
La primera iniciativa en saltar por los aires en el Congreso la próxima semana, será el objetivo de estabilidad presupuestaria y el reparto del déficit que deben asumir las administraciones públicas, ya que el techo de gasto no se somete a votación. En caso de que se rechacen, como ya ha ocurrido otras veces en la legislatura con el voto en contra de la oposición e incluso de Junts y Podemos, se prevé una segunda votación en la sesión plenaria del 23J, también extraordinaria, al realizarse fuera del plazo de las sesiones ordinarias de la cámara baja, concluido el 30 de junio. El ejecutivo saliente se despide con el techo de gasto más electoralista de la historia (226.032 millones), un incremento del 6,6% y una subida acumulada de casi el 100% desde 2018, con las cuentas de su predecesor Mariano Rajoy, de 119.834 m. Ello sin tener en cuenta también la desorbitada subida de precios por la inflación del 25% en los últimos ocho años. Si en la segunda votación fueran rechazadas también, entrarían en vigor los objetivos de estabilidad pactados con Bruselas, como referente del Gobierno para confeccionar las cuentas
De las cloacas al ‘muro de hierro’ etarra
Asegura mi paisano García Page, que lo de las cloacas “clama al cielo” y refleja un estado de ansiedad que “da miedo". Considera que detrás de la exhibición de autoridad de Sánchez hay nervios, lamenta que haya "yonkis del dinero" y reivindica el PSOE de siempre. No es de extrañar tras conocerse que el lodazal mafioso orquestado por el gobierno afecta ya a instituciones y organismos del Estado como la cúpula de la Guardia Civil y la SEPI, esta última tutelada hasta hace poco por la ex titular de Hacienda, María Jesús Montero, tras hacer la vista gorda de la corrupción de sus tres últimos presidentes nombrados por ella e imputados a día de hoy.
Más grave es el matonismo de Otegui y su amenaza para restaurar el ‘cinturón de hierro’ creado durante la Guerra civil en Euskadi. El condenado jefe de la banda de antiguos etarras, Arnaldo Otegi, quiere construir un muro como Pedro Sánchez, pero en el País Vasco. Tan clara e inquietante es su determinación que acaba de compararlo con el nuevo muro “republicano, abertzale, feminista y socialista para defender Euskal Herria y combatir al fascismo". Los herederos de ETA, más envalentonados que nunca desde el final de la banda terrorista, ya preparan manifestaciones borrokas en todo el territorio e incluso en Navarra.