La movilización, que comenzó a las 20:00 horas en la Plaza del Faro y concluyó en la Avenida del Mar, estuvo marcada por un ambiente cívico y reivindicativo, con miles de ciudadanos que recorrieron el Paseo Marítimo reclamando la dimisión del presidente del Gobierno y la convocatoria de elecciones generales.
El acto final fue presentado por Ana Pedrosa, quien dio paso a los distintos intervinientes y destacó el carácter plural de la convocatoria, agradeciendo la presencia de ciudadanos llegados desde numerosos puntos de España para participar en una movilización que calificó de “ejemplo de compromiso democrático”.
El primero en intervenir fue el empresario marbellí Pedro Rodríguez, impulsor de la iniciativa en Marbella, quien afirmó que “no se puede vivir en un país sin dignidad” y defendió la necesidad de recuperar el respeto a las instituciones, la igualdad entre todos los españoles y un Gobierno que actúe con responsabilidad y ejemplaridad.
A continuación tomó la palabra el exdiputado nacional Marcos de Quinto, quien realizó una crítica a la situación institucional del país y sostuvo que España atraviesa una etapa en la que, a su juicio, el presidente del Gobierno gobierna “incumpliendo la ley, sin presupuestos y preparando un pucherazo electoral”. Insistió en la necesidad de reforzar el Estado de Derecho, la separación de poderes y la confianza ciudadana en las instituciones.
Posteriormente intervino el presidente de Distrito TV, Jesús Ángel Rojo, quien centró su discurso en la memoria de las víctimas del terrorismo y denunció que, en su opinión, estas han sido olvidadas por el Gobierno tras los acuerdos parlamentarios con EH Bildu. Reivindicó el respeto permanente a su memoria y dignidad.
El acto concluyó con la intervención de Amalio de Marichalar, coordinador de Sociedad Civil Española, quien dio lectura a la Declaración de Cádiz, manifiesto que recorre distintas ciudades españolas en defensa de la Constitución, el Estado de Derecho, la independencia judicial y la igualdad entre todos los españoles. El acto finalizó con la interpretación del himno nacional.
Los organizadores destacaron que la respuesta ciudadana superó ampliamente las expectativas iniciales, especialmente al celebrarse en pleno periodo vacacional y con elevadas temperaturas. Consideran que la elevada asistencia demuestra la creciente preocupación de una parte de la sociedad por la situación política e institucional del país.
Según fuentes municipales citadas por la organización, Marbella no había acogido anteriormente una manifestación de estas características con un volumen similar de asistentes, motivo por el que calificaron la convocatoria como histórica para la ciudad.
Durante toda la marcha se sucedieron mensajes en defensa de la Constitución, la democracia, la independencia judicial y la regeneración institucional, así como peticiones de convocatoria de elecciones generales.
Los organizadores sostienen que esta movilización forma parte de un calendario de actos que desde comienzos de 2026 viene recorriendo distintas ciudades españolas con el objetivo de mantener una movilización cívica permanente en defensa de los principios constitucionales.
La Marcha por la Dignidad concluyó con un mensaje de unidad y con el compromiso de continuar celebrando nuevas movilizaciones en distintos puntos de España para reivindicar la recuperación de la dignidad institucional, el fortalecimiento del Estado de Derecho y la convocatoria de elecciones generales.