Consejo7/ No dediquen mucho tiempo a análisis del “problema” que no contemplen el rol clave de la estrategia de USA para la zona y… para la nueva gestión internacional de los estrechos marítimos naturales que está naciendo del conflicto del estrecho de Ormuz. Reflexiones que no tengan en cuenta la posición de EE.UU, y, corolariamente, la estrategia actual del Gobierno de Israel nacen mutiladas desde el origen, y por lo tanto inducirán a conclusiones erróneas. Lo ideal sería encontrar análisis rigurosos que también inserten claves de la política interna marroquí, como una posible tensión actual entre el Majdén y el Gobierno de Marruecos.
Consejo8/ Si introducen en sus cavilaciones el factor UE, tengan en cuenta lo siguiente. Los Tratados tienen artículos que contemplan obligaciones y ayudas de solidaridad para el caso de que un Estado vea peligrar o atacada su integridad territorial, pero se ACTIVAN SÓLO A PETICIÓN DEL ESTADO AGREDIDO. España nunca ha planteado el problema como una agresión de otro Estado, sino todo lo contrario, como un problema de inmigración descontrolada organizada por mafias. E incluso en ese contexto ha rehusado sistemáticamente la ayuda de Frontex. Por lo tanto la UE no va a intervenir abiertamente, ni puede en este momento, en el tema de fondo. Se limitará a analizar técnicamente el control de fronteras y el respeto a las políticas migratorias porque, como ha impuesto España, el enfoque no es de “invasión” sino de política de inmigración.
Y finalmente Consejo9/ Es evidente que la UE y España han optado por desresponsabilizar al Reino de Marruecos de lo acontecido, incluso alabar su cooperación y mantener la estrategia de buena vecindad y amistad pese a las plausibles provocaciones… A los que, legítima e instintivamente, quisieran cambiar esa política por una política de confrontación fuerte INMEDIATA les aconsejaría releer a Tsun Tsu, el arte de la guerra. Es decir que hay que evitar que el remedio sea peor que la enfermedad (a corto), que hay que admitir que España no puede resolver ese problema sola, sino con aliados fuertes, que le queda muchísimo trabajo diplomático para convencer a esos aliados que interesa a todos los europeos (salvo a Gran Bretaña) considerar a Ceuta como frontera superestratégica europea para controlar el estrecho y que es más fiable y potente como aliado a largo plazo que nuestro vecino del sur, antes de plantear la confrontación en un momento en que no le va a apoyar el primo de Zumosol. También es cierto, de nuevo una cuña subjetiva, que no creo en absoluto que este Gobierno nuestro pueda desarrollar ni remotamente esa labor estratégica diplomática.
Y hasta aquí abusé de su paciencia.