Plan de Desconexión Digital en Verano. El PDDV debe ser trazado con mucha lógica, de manera estricta y consensuada
La aplicación del PDDV en el ámbito profesional, familiar y social es un elemento de conexión entre todos los integrantes de estos entornos y debe ser trazado y pactado por todos. No es una ley ni una norma, es un consenso y acuerdo que todos deben cumplir para que funcione adecuadamente.
Los elementos del plan son:
1.- Definición de tiempos muy limitados, solo para urgencias, del uso del móvil. Siempre preferiblemente con llamadas de teléfono en lugar de escritura en chats y audios. Está demostrado que, por ejemplo, escribir a mano, desarrolla la creativad.
2.- Delimitación de lugares donde solo hay palabras en diálogo y no móvil. Prohibido comunicarse entre personas en digital en los lugares de diversión y esparcimiento. Hablar, dialogar, charlar de persona a persona.
3.- Plan de lectura con diálogo posterior. Club de lectura para contar qué se ha leído, conclusiones de la lectura y proyecto de nuevos libros. “Mi libro y yo” es una buena manera de disfrutar del verano.
4.- Diálogo y conversación personal entre los miembros de la familia en casa y lugar de vacaciones con una meta común: potenciar la comunicación verbal y gestual. Tiempo para debatir y desarrollar las emociones.
5.- Verano de juegos de comunicación y stop al móvil. Que la comunicación forme parte de la ludoteca de cada familia, que la desconexión del móvil protagonice el objetivo diario y no nos atrapen las redes.
Los mejores antídotos para luchar contra el móvil y las pantallas
Los lugares idóneos para poner en marcha una guerra abierta a la “incomunicación digital” son los espacios donde pasamos varias horas en compañía. Por ejemplo, la charla de terrazas que frecuentamos nos ayudará a alejarnos del teléfono y prestar más atención al diálogo, al comentario, al debate y al desarrollo de habilidades gestuales y verbales.
Sin duda, el encuentro con el mar, los baños prolongados en la costa y ríos, y en las piscinas, son un elemento que nos ayudará a dejar el móvil con las toallas y a que no nos interrumpan bajo el agua. Un refresco y una comida en un chiringuito entrará en competencia con un chat digital, una ojeada al correo y una entrada a red social.
Disfrutemos las vacaciones, desconectemos la tecnología, vivamos el verano de manera personal y tendremos un arsenal de buenas sensaciones emocionales para llegar a septiembre y al nuevo curso con el mejor ánimo.
Julio García Gómez es experto en comunicación y relaciones sociales de la Fundación Casaverde y Fundación Economía y Salud. Colaborador docente de Headspring Executive Developmen/Financial Times & IE y analista de comunicación en RTVE, RNE y Canal 24 horas, Atresmedia, Tele 5 y otros medios de comunicación