El grupo Andalucía x Sí, concretamente en Vélez-Málaga, ha entregado 10.000 firmas ciudadanas para registrar “la primera consulta participativa en la historia de España”. Su portavoz, José Pino, quiere pedir un cambio en el reglamento de plenos para que los partidos de la oposición puedan presentar propuestas políticas. Es, en última instancia, un grito reivindicativo a favor de la libertad, de la transparencia, de la participación.
Puede parecer política-ficción o una broma de mal gusto, pero el hecho es que esta iniciativa surge porque el equipo de gobierno, formado por el PSOE y sus actuales socios, aprobó hace meses la supresión de la actividad institucional de los grupos de la oposición, algo verdaderamente inaudito por cuanto significa que “ningún partido puede registrar propuestas en el consistorio veleño”.
La sociedad española está cada día más cansada de contar con representantes públicos que usan y abusan de la censura y el veto, en tics claramente antidemocráticos, y cada día, por tanto, está menos dispuesta a tolerarlos.
Las personas, especialmente en los municipios de tamaño pequeño, quieren ser partícipe de la solución a sus problemas, y no se conforman con acudir a pie de urna una vez cada cuatro años. Iniciativas como la puesta en marcha carpa a carpa y barrio a barrio por José Pino pueden abrir un camino para seguir cimentando, si es que se ha empezado ya, el edificio de la regeneración de la vida pública.