En julio, Francia registró "un total de 9,7 milímetros de precipitación en promedio" , con lo que se convirtió en el julio más seco desde 1959, así como en el cuarto mes más caluroso desde 1990, dijo la meteoróloga Cyrielle Duchesne, citada por Le Figaro.
Algunas ciudades, incluyendo Niza y Marsella, no tuvieron ni una sola gota de lluvia durante julio, informó.
Los 96 departamentos de Francia Metropolitana han impuesto medidas de restricción del agua para combatir la sequía.
Se recomendó a la población limitar el consumo de agua evitando lavar los automóviles en casa, regar los jardines o llenar piscinas privadas, de acuerdo con Le Figaro.
En agosto continuará el clima caluroso y seco, además de lluvias y tormentas ocasionales.