"Promover las condiciones para que el derecho fundamental a la igualdad y no discriminación por origen étnico o racial en la Comunidad Foral de Navarra sea real y efectivo en todos los ámbitos y etapas de la vida". Así describe la norma esta nueva ley aprobada en el Parlamento foral. Navarra es una de las comunidades de España con más porcentaje de población inmigrante. Se calcula que uno de cada seis habitantes de la Comunidad foral es inmigrante. De este modo, dada la aprobación de esta ley, en torno a 110.000 personas se podrían beneficiar de este programa de protección que ofrece cupos a ciertos sectores raciales. Se trata de una norma que ha promovido Eduardo Santos, secretario general de Podemos en Navarra y consejero de Políticas Migratorias del Gobierno navarro. Según Santos, se siente "profundamente orgulloso" de haber conseguido formar parte "de un espacio europeo que obliga a legislar marcos cada vez más exigentes de protección a la ciudadanía".
No obstante, esta ley va más allá y entra en otras materias de política migratoria. Afirma que se trabajará para que haya una "representación equilibrada de personas de origen étnico o racial minoritario en los espacios de toma de decisiones de las Administraciones Públicas", en especial a las que les afecte de forma directa.
También se ofrecerán "subvenciones, o cualquier otro tipo de ayudas públicas que convoque la Administración de la Comunidad foral de Navarra, sus organismos y entidades vinculadas o dependientes".
Ante todas estas posibilidades de sufrir discriminación en las calles navarras, esta ley propone implementar "políticas públicas que promuevan la prevención, la protección y la reparación de la discriminación por origen étnico o racial". Asimismo, implica a todos los ciudadanos de Navarra: "se reconocerán los procesos y las estrategias colectivas del tejido social como una herramienta clave en la lucha contra el racismo". Por último, destaca la relevancia de "las asociaciones o entidades con experiencia en la lucha contra el racismo" para que actúen como interlocutores.
La norma también establece "preferencia en la adjudicación de los contratos de las proposiciones presentadas por aquellas empresas que hayan adoptado medidas dirigidas a visibilizar de forma positiva la diversidad y el reconocimiento a las capacidades de personas de origen étnico o racial minoritario". Mediante la aprobación de esta ley, se espera, además, que el Servicio Navarro de Empleo promueva políticas activas de empleo que potencien "el acceso de las personas a un modelo de equidad en las oportunidades de empleo".
Además, este texto pone de manifiesto que existen distintos tipos de discriminación: "Entiende por principio de igualdad de trato la ausencia de toda discriminación por origen étnico o racial, según las siguientes tipologías". Según la norma aprobada por socialistas y comunistas en Navarra, el modo más dañino y feroz de ser discriminado es el directo, es decir, cuando por razones meramente raciales se recibe un trato menos favorable. Otro asunto es, según esta Ley Foral de lucha contra el racismo y la xenofobia, sufrir discriminación indirecta, que consiste en situar en desventaja a una persona por razones de raza en una práctica aparentemente neutra, en circunstancias en las que no se pueda justificar que dicha diferencia de trato sea necesaria para la consecución de dicha práctica. En cambio, la discriminación por asociación consiste en sufrir una desventaja por ser asociado con una persona o un grupo de cierto origen étnico.