mentorDay coincide con el diagnóstico: la tarifa plana facilita el alta, pero por sí sola no garantiza la viabilidad del negocio. Para que el incentivo público no se convierta en una “trampa” para miles de personas que emprenden sin suficiente preparación, debe ir acompañado de formación práctica, mentoring, planificación económica, validación comercial y seguimiento personalizado.
“No basta con ayudar a una persona a darse de alta como autónoma. Hay que ayudarla a vender, cobrar, organizarse, fijar precios, controlar su tesorería, validar su mercado y tomar decisiones antes de que el problema sea irreversible”, señala Jaime Cavero, fundador de mentorDay.
“Después de 15 años acompañando a emprendedores y autónomos, hemos comprobado que muchas causas de cierre se pueden anticipar y reducir si el autónomo recibe entrenamiento práctico desde el primer día”.
Un programa para atacar las causas reales del fracaso
mentorDay ha identificado durante años de acompañamiento a empresas las causas más frecuentes que explican el cierre prematuro de nuevos negocios: falta de necesidad real de mercado, problemas de liquidez, mala gestión de precios y costes, ausencia de planificación, falta de ventas, agotamiento del emprendedor, falta de competencias de gestión, conflictos con socios o colaboradores, y desconocimiento de obligaciones legales, fiscales y financieras.
A partir de ese diagnóstico, mentorDay ha creado entrenamientos específicos para que cada autónomo pueda trabajar sobre sus riesgos concretos. La metodología de mentorDay no se limita a ofrecer información general: ayuda al emprendedor a identificar síntomas, medir el impacto en su negocio y construir un plan de acción ordenado para reducir cada causa de fracaso.
Entre los entrenamientos incluidos se encuentran:
Validación de mercado, para evitar crear productos o servicios que nadie compra.
Plan de tesorería y liquidez, para anticipar pagos, cobros, impuestos y cuotas.
Estrategia de ventas, para conseguir clientes reales desde el inicio.
Precios y márgenes, para evitar trabajar mucho y perder dinero.
Marketing y captación, para dejar de depender solo del boca a boca.
Planificación y foco, para evitar la improvisación permanente.
Gestión del tiempo y productividad, para reducir el agotamiento.
Mapa de riesgos, para anticipar amenazas comerciales, financieras, legales, tecnológicas y personales.
500 plazas gratuitas para autónomos
mentorDay pone a disposición de las administraciones públicas y de UPTA 500 plazas gratuitas en su Programa de Aceleración para Autónomos, dirigido a profesionales autónomos. El programa ofrece acompañamiento, mentoring, plan de crecimiento, estrategia de marketing y ventas, acceso a expertos y conexión con una comunidad de emprendedores.
El objetivo es claro: transformar una ayuda de entrada al autoempleo en un verdadero itinerario de consolidación empresarial.
“Si el dinero público ayuda a que una persona se dé de alta, también debe ayudar a que sobreviva. La pregunta no debe ser solo cuántas altas genera la tarifa plana, sino cuántos autónomos siguen vivos, vendiendo, cobrando y creando empleo tres años después”, añade Cavero.
Una propuesta abierta al Gobierno y a UPTA
mentorDay propone que las personas acogidas a la tarifa plana puedan acceder a un itinerario práctico de aceleración que incluye:
Diagnóstico inicial de viabilidad del negocio.
Mapa personalizado de riesgos de fracaso.
Plan de acción para reducir los principales riesgos.
Mentoring individual y sesiones grupales.
Entrenamiento en ventas, finanzas, marketing y gestión.
Seguimiento de indicadores clave durante las primeras fases del negocio.
Esta propuesta conecta directamente con la petición de UPTA de que las ayudas al autoempleo se vinculen a formación, cualificación, asesoramiento profesional y planes de negocio con criterios mínimos de sostenibilidad económica.
Un llamamiento a actuar antes del cierre
mentorDay subraya que el fracaso de un autónomo no es solo una estadística: implica deuda, frustración, pérdida de patrimonio, impacto emocional y desperdicio de recursos públicos.
Por eso, la asociación considera urgente pasar de una política centrada en “crear altas” a una política centrada en crear negocios viables.
“El fracaso no se reduce con discursos, sino con método, acompañamiento y acción. Cada autónomo debería empezar sabiendo cuáles son sus riesgos, qué indicadores debe vigilar y qué entrenamiento necesita para no cerrar antes de tiempo”, concluye Cavero.