Así, Planeta Estafas transforma la ficción en materia y la percepción en arquitectura.
La construcción colectiva de lo real
El eje central de Planeta Estafas gira en torno a los Puntos de Engaño (PE), un sistema que mide la capacidad de los individuos para influir en la percepción de los demás. En este contexto, la realidad no es un hecho verificable, sino el resultado de un consenso sostenido.
La sociedad que describe la novela no se organiza en torno a la verdad, sino en torno a la eficacia del relato.
Este planteamiento sitúa al lector ante una cuestión de fondo: si lo real depende de lo que se acepta como cierto, ¿dónde queda el límite entre verdad y ficción?
La irrupción de la verdad como elemento disruptivo
Dentro de este sistema aparece Llum, una joven de 18 años incapaz de mentir. Catalogada como “Error 404”, su existencia representa una anomalía en un mundo que se sostiene sobre el engaño.
Sin embargo, su singularidad no se limita a esa incapacidad. Llum posee la capacidad de anular las mentiras que otros han convertido en realidad, introduciendo así un elemento de ruptura en una estructura aparentemente estable.
En Planeta Estafas, la verdad no es un valor moral, sino una fuerza disruptiva.
Una obra con resonancias contemporáneas
Juan Andrés Cámara, nacido en Elche y residente en Vic (Barcelona), construye esta propuesta desde una perspectiva influida por su experiencia en el ámbito del marketing, donde la creación de relatos y la gestión de la percepción juegan un papel central.
Este trasfondo permite que Planeta Estafas dialogue con fenómenos actuales como la validación social, la viralidad de los discursos o la consolidación de narrativas que terminan funcionando como realidades compartidas.
Los lectores interesados pueden ampliar información sobre el autor y su obra a través de su página web, así como acceder a la novela en plataformas de venta online.
Más allá de la ciencia ficción
Lejos de limitarse a los códigos del género, Planeta Estafas se presenta como una obra que combina narrativa y reflexión. Su planteamiento invita a reconsiderar los mecanismos que configuran la realidad y el papel que desempeñan las creencias colectivas en su construcción.
En un contexto donde la frontera entre lo verdadero y lo construido es cada vez más difusa, la novela plantea una pregunta esencial: ¿hasta qué punto la realidad es, en el fondo, una historia que decidimos creer? ¿Te interesa? Disponible directamente en su web o amazon.