El trabajo en remoto ha demostrado ser una de las principales alternativas para evitar el despido y aumentar el desempleo en el país, ya que, algunas PYMES, no hubiesen podido mantener a sus plantillas sin actividad.
Recientemente, en esa línea de adaptación a la digitalización, se ha aprobado el Plan Acelera Pyme con una dotación económica de 200 millones de euros que persigue la modernización de la pequeña y mediana empresa española que, no olvidemos, representa el 99% del tejido productivo de nuestro país.
Diversos estudios han puesto de manifiesto el papel clave que la tecnología y el software puede desempeñar en la mejora del panorama empresarial. Los expertos inciden en que la adopción de sistemas en la nube genera oportunidades de aumento en la productividad, el empleo e impulsa la innovación. Todo ello aprovechando los últimos avances tecnológicos como la banda ancha móvil, la computación en nube, el análisis de grandes datos y el Internet de las cosas (IoT).
Entonces, ¿qué es el teletrabajo y cuáles son sus ventajas? Cifras que demuestran la eficacia
El teletrabajo se define como la práctica de trabajar desde casa, mientras se interactúa con clientes, proveedores y otros empleados por teléfono o correo electrónico utilizando Internet.
Trabajar en remoto significa utilizar las telecomunicaciones y el software en la nube para reemplazar el trabajo habitual en la oficina.
Mucho antes de la llegada de la pandemia del Covid-19, el trabajo desde casa era una alternativa que, aunque estaba ahí, no terminaba de despegar debido a la cultura empresarial en nuestro país y al desconocimiento del tipo de impacto que podría tener en los negocios.
Sin embargo, ya era una práctica extendida en otros países de Europa y también una opción habitual en empresas de EE.UU. y Canadá.
Según un estudio realizado por softwarepara.net, una publicación especializada en software empresarial, el 47% de los empleados puede llevar a cabo su trabajo a distancia, fuera de las oficinas de la empresa.
Aquellas compañías que han implantado este método han obtenido un aumento del 22% en la productividad de sus trabajadores y una disminución del 60% en el absentismo, también se ha producido una reducción del 20% en la rotación de las plantillas.
Los empleados se vuelven más productivos porque los recursos adecuados y un horario flexible les permiten trabajar desde cualquier lugar.
Además, también se reducen los costes inmobiliarios para la empresa por el mantenimiento de las oficinas y suministros y los gastos que soportan algunos trabajadores como el transporte, aparcamiento o comidas.
La digitalización debe verse desde el punto de vista empresarial como el camino a seguir no solo durante las restricciones debidas a la pandemia, sino también para preparar a las PYMES para la siguiente fase de crecimiento de la economía en un entorno en el que lo “digital” será protagonista de la nueva era que se avecina.